BRANDON ENGAÑÓ A TODOS DE QUE YA ESTABA REHABILITADO Y ACABÓ CON SU FAMILIA

 BRANDON ENGAÑÓ A TODOS DE QUE YA ESTABA REHABILITADO Y ACABÓ CON SU FAMILIA

Carolina tenía la esperanza que su esposo Brandon se recuperara de su adicción después de haber internado en un centro contra adicciones, pero de un momento a otro todo se convirtió en una pesadilla que le arrebató la vida, la de sus hijas y la de sus suegros.

De acuerdo a datos recabados por las autoridades, el joven de 25 años de edad, salió de la rehabilitación y fue a buscar a su esposa Caro a la casa de sus suegros en la colonia Santa Mónica en Juárez, a donde acudió acompañado de su madre.

Brandon se entregó a la policía y confesó la masacre.

Luego de sostener un diálogo Carolina, su suegra y Brandon, la convencieron y ella accedió a regresar a la casa de su suegra en el Fraccionamiento Mirador de San Antonio, donde horas después el joven acabó con toda su familia.

Por versiones recabadas entre los vecinos, el sábado por la mañana Brandon fue visto jugar con las dos pequeñas, una de cuatro y otra de siete años, en el parque, donde se veían todos contentos.

Sin embargo, ya por la noche escucharon una discusión entre Brandon y su padrastro Gaurdenio Vicencio Cruz, después ya no escucharon nada y por la mañana vieron al joven caminando por la calle envuelto en una sábana y ensangrentado.

Algunos vecinos comentaron que le cuestionaron qué le había pasado y les dijo que nada, que iba a comprar la barbacoa, pero jamás imaginaron la masacre que había cometido.

Ya por la tarde la calle calle Benoni 202 en el sector 14 fue cercado por policías y después trascendió que Brandon había asesinado a su mujer, sus dos hijas, a su madre Mónica Campos Camacho, de 51 años y a su padrastro.

El hermetismo de las investigaciones provoco una serie de versiones, una de las cuales era que el sujeto había enterrado los cuerpos de sus víctimas, pero después trascendió que todos los cadáveres estaban masacrados dentro del domicilio.

Las investigaciones se extendieron durante toda la madrugada en en acceso 14 de la colonia Mirador de San Antonio.

Las investigaciones revelaron que el hallazgo de los cuerpos se dio luego de que Brandon se entregó a los policías y les confesó lo que había hecho.

Los uniformados dieron parte a las autoridades correspondientes, quienes tras conseguir una orden de cateo ingresaron al domicilio y vieron la dantesca escena y la casa llena de sangre.

Por versiones de amigos, Caro fue una mujer como muchas que se enfrentan a la disyuntiva de seguir o no seguir al lado de una persona drogadicta y finalmente siguió  a su lado hasta que acabó con su vida, la de sus hijas y hasta la de su propia madre, que también creyó en la rehabilitación de su hijo.

Información: https://www.visionmty.tv/

Redaccion Verbofobia

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